Curieuse Island

Localizada a menos de un kilómetro de la costa norte de Praslin, Curieuse es una isla de origen granítico relativamente pequeña pero muy especial. Tortugas gigantes, manglares y hermosos fondos marinos son algunos de los atractivos que guarda para sus visitantes.

Echando la vista atrás

Originalmente conocida como "Ile Rouge" por su superficie de color rojizo, la isla cambió su nombre con la llegada de una goleta francesa llamada “La Curieuse”. La presencia humana se hizo notar rápidamente, ya que la población nativa de tortugas gigantes que vivía en la isla fue exterminada.

En el año 1771 los marineros decidieron prender fuego a la isla para facilitar la recogida de cocos, algo que destruyó gran parte de los árboles nativos de la isla y dejó una huella imborrable que aún puede verse cientos de años después.

Entre 1829 y 1965 la isla fue utilizada como colonia para leprosos y dos años después un terrible incendio volvió a devastar la isla cuando aún no se había repuesto del anterior. Después de esto el gobierno tomó cartas en el asunto y decidió convertir la isla y las aguas cercanas en el Parque Nacional Marino de Curieuse para protegerla.

Un paseo por Curieuse

Actualmente Curieuse es un atractivo destino en el que se pueden ver cientos de tortugas gigantes de Aldabra con las que repoblaron la isla, además de las peculiares palmeras del Coco de Mer (icono cultural de las Seychelles), que solo se pueden encontrar en Curieuse y en la Reserva natural del Vallée de Mai.

La isla cuenta con un museo sobre ecología e historia de la isla conocido como “Doctor House”, ubicado en una gran villa colonial restaurada que constituye un interesante ejemplo de la arquitectura colonial y criolla.

Es importante tener en cuenta que la isla no cuenta con ninguna tienda ni restaurante, por lo que es recomendable llevar comida y bebida para la excursión.